sábado, 9 de agosto de 2008

Síntomas del enamoramiento

¿Qué sucedía hoy en la mañana? Lo único que realmente quería, era repetir una, dos, mil veces lo que había sucedido, no quería abrir mis ojos porque quería seguir soñando con lo mismo, pensando en lo mismo, siempre lo mismo.

La noche anterior, solo le daba vueltas al mismo tema, me recostaba con la luz de la lampara encendida, ponía mi mano cerca del rostro y pensaba ... ibas, venias, pero nunca para siempre.

Me pides que no llore por ti, pero me es simplemente imposible, recordar y recordar, encontrar una escena y FLASH! reproducirla las veces que sea necesario, para así bajar la melancolía de momento y tirar una cuantas lágrimas necesarias.
Fue todo completamente extraño, podía ver algo en ti, sin llegar a saber que, me mantenías atenta cada minuto, tratabas de provocar algo... y se dio...
Fue... fue, no se como describirlo todo, es tan confuso y supongo que para ti el doble... ¿Como quieres que te de por caso perdido si aún no se cual es el caso que podría perder?

¿Sabes? Lo volvería a repetir cuantas veces sea necesario, solo para sentirte conmigo, para saber que por unos cuantos segundos estoy junto a ti, que por mínimo que sea si te importo.
¿Como podrías aclarar tus ideas? (...)

En la mañana, no pude evitar despertar ni por más que quisiera, y ahí, ahí tu todo el tiempo, comencé a recordar que para mi hoy se cumple un nuevo mes de una fecha bastante importante, han pasado 92 y casi 93 largos días, donde han sucedido varias cosas, algunas un tanto explicables y otra para nada.
En la mañana el olor se formaba en torno a mi mente... quería volver un momento junto a ti, decirte lo que dije ayer, que te amaba, que lo entendieras...
Recordar la primera vez que hablamos, la primera vez que me abrazaste y te sentí junto a mi... la primera vez que nos reímos juntos, cuando lloré contigo, la vez en que te dije: me siento mal, cuando pronuncie ... T-e -a-m-o ... , cuando hablábamos largas horas, cuando nos contábamos la vida y veíamos como todo sucedía alrededor...
Es todo tan importante, es tan mio, solo mio, nadie sabe que es lo que puedo sentir cuando estas ahí junto a mi, cuando solo pronuncias palabra y veo como eres, creo recordar cada detalle de tu rostro, creo sabermela casi de memoria y en fin...

Creo que seguiré esperando, porque las ganas no se me van por más que quiero, porque tengo serios síntomas de estar enamorada de alguien que cumple con las características que me han dado... que es mi desadaptado...
Sin borrar ningún recuerdo, ni una palabra, estaré ahí cuando sea necesario, aguantare el dolor de hablar algunas cosas que tal vez en un minuto me llegan a ser desagradables, de ver que yo no soy lo suficientemente fuerte para provocar algo de lo que tu me provocas a mi en ti, pero no puedo irme y dejar todo así...
Y necesito amor, pero creo que no puedo pedir algo así, tal vez el mio lo logre embotellar algún día y esperare la noche en que alguien pueda darme amor gratis, sin pedirme nada, solo ahí, siempre ahí.

Hoy es el tercer día nueve que paso junto a mi personaje principal, el dueño de la ficción que produce mi cuerpo, el dueño del alma de alguien casi anormal, el dueño de los sueños de dicha persona, el que hace vibrar todo el tiempo, un señor bastante inusual, alguien más bien particular, alguien que tal vez nadie pueda amarlo tanto como yo.

Un día ocho, después de las 8:40 pude notar algo, irrecordable.

Espero que ningún día sea tarde para decirme:
Lo que pasa es que siento que ...
No puedo dejar de amarte, eres mi obsesión imaginaria desde el primer momento y no puedo ser tu amiga, pero tal vez tampoco pueda ser alguien... no sabes cuanto podría dar por ti.

A mi me gustaría ser el acelerador de tu corazón.

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